Cuando tenemos la mala suerte de que nuestro móvil se ha caído al agua, tenemos un problema ya que en muchos casos el teléfono puede llegar a dañarse, a no ser que tu móvil sea uno de los que se puede mojar.

Ya sea la piscina, un cubo o un lugar menos noble, si tu móvil no tiene una certificación IP de resistencia al agua se dañará tras la inmersión. Incluso si es resistente al agua (en teoría) lo mejor es ser cuidadosos, porque el sellado se va dañando con el tiempo.

Tras ello, lo primordial es apagar el móvil, para evitar cortocircuitos. Lo más sencillo es recurrir a extraer la batería (si ésta es extraíble) o pulsar prolongadamente el botón de apagado o mantener durante varios segundos el botón de encendido y el Home en los iPhones, a fin de forzar el apagado.

¿Qué puedo hacer con mi mojado el móvil?

- Meter el teléfono recién mojado en la arena de gato (de perlas de sílice), arroz, el gel de sílice. Todos los absorbentes tienen un efecto limitado a la hora de una posible resurrección de un teléfono mojado.
- Separar todas las piezas posibles: quítale la batería, tapa trasera, la tarjeta SIM y la SD.
- Seca el móvil con mucho cuidado con papel absorbente y con especial cuidado para que las gotas de agua que haya internas no se extiendan.

¿Las garantías cubren los móviles mojados?


Tenemos una mala noticia, el servicio técnico no suele cubrir los daños por agua, ni siquiera para los móviles sumergibles.
Y los móviles tienen un pegatina que suele ser una pegatina que cambia de color cuando le toca el agua, eso es lo primero que mirará cualquier servicio técnico , por lo que si la pegatina cambia de color no hay garantía que valga.